‍Expresiones de Pedro Pierluisi sobre el contrato entre la Autoridad de Energía Eléctrica y LUMA

“La transformación de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) es crucial para el desarrollo económico de Puerto Rico y es necesario culminar el proceso de la restructuración de su deuda. El contrato anunciado por la Gobernadora entre la AEE y LUMA adolece del mismo defecto de muchas de las acciones que han empañado su administración, la falta de transparencia. Nos enteramos de la firma del acuerdo sin oportunidad para que el Pueblo pudiera revisarlo y expresarse sobre sus términos y cláusulas que comprometen el futuro de nuestro sistema eléctrico. 

Rechazo que no se haya mantenido debidamente informado a todas las partes interesadas en este asunto tan importante hasta que ya estaba culminada la negociación. La intención principal de transformar a la AEE es bajar el costo de la luz y proveer un servicio más eficiente y confiable a nuestra gente. Es sumamente preocupante que el contrato anticipa alzas en las tarifas de la luz que pagaremos todos, aún cuando la Ley 120-2018, la Ley para la Transformación del Sistema Eléctrico de Puerto Rico es clara en su intención de evitar cualquier aumento y lograr bajar el costo de la luz.

Por otro lado, esa ley, que fue promulgada en consenso para regir este proceso, establece claramente que hay que respetar los derechos de la fuerza trabajadora de la AEE, según establecidos en los convenios colectivos aplicables. Sin embargo, este acuerdo permite lo contrario y, como era de esperarse, nos traerá disputas legales que son innecesarias y retrasan nuestra misión de tener el sistema eléctrico que merece Puerto Rico, uno moderno y resiliente. 

Los empleados de la AEE se fajaron por nosotros luego del embate de los huracanes y tenemos que asegurar que tienen los recursos necesarios para continuar su buen trabajo por Puerto Rico. Mi posición es clara.  Se puede ser eficiente y bajarle el costo de la luz al Pueblo con una alianza publico-privada (APP) sin aumentos y sin trastocar derechos laborales. Si estos asuntos no se atienden, este contrato se tiene que renegociar. 

Reitero mi apoyo al modelo de alianzas público-privadas para lograr modernizar y restaurar la transmisión y distribución de energía en Puerto Rico.  Sin embargo, esto solo debe hacerse si es para lograr que mejore el servicio a nuestro pueblo, provea energía más accesible y barata, promueva la diversificación de nuestras fuentes de energía y ayude a cumplir con la política pública a favor de la energía renovable establecida en ley. Esto es lo que hay que hacer, y hay que hacerlo ya."